Qué es la demisexualidad (y qué no es)
La demisexualidad es una orientación del espectro asexual en la que la atracción sexual solo aparece después de haber creado un vínculo emocional fuerte con una persona concreta. Sin ese vínculo, lo habitual es no sentir atracción sexual por nadie, por muy guapo o interesante que te parezca a primera vista. Con él, la atracción puede llegar o no, porque el vínculo es una condición necesaria, no una garantía.
El término surgió en los foros de AVEN (Asexual Visibility and Education Network), la comunidad asexual más conocida en internet, a mediados de la década de 2000. El nombre juega con «demi», mitad: se describe como un punto intermedio entre la asexualidad y la alosexualidad, que es como se llama en la comunidad a la experiencia de quien siente atracción sexual sin necesitar ese vínculo previo.
Dentro del espectro asexual
El espectro asexual (a menudo abreviado «ace», del inglés) agrupa a las personas que sienten poca o ninguna atracción sexual, o que solo la sienten en circunstancias concretas. Ahí conviven la asexualidad en sentido estricto, la grisexualidad (atracción sexual rara, débil o difícil de identificar) y la demisexualidad. Hay quien se reconoce en varias etiquetas a la vez y quien prefiere no usar ninguna: las palabras sirven para entenderte y explicarte, no para aprobar un examen.
Atracción primaria y atracción secundaria
Una forma útil de explicarlo, muy usada en la comunidad, distingue dos tipos de atracción. La primaria surge por lo que percibes de inmediato: el aspecto, la voz, la forma de moverse de alguien. La secundaria se desarrolla con el tiempo, a partir de la relación y de lo que vas conociendo de esa persona. Las personas demisexuales no suelen sentir la primaria; su atracción sexual, cuando llega, es secundaria. Por eso las apps que te enseñan una foto y te piden decidir en dos segundos juegan con una regla que a ti no te sirve.
Lo que no es
- No es libido baja. La atracción (hacia quién te sientes atraído) y la libido (cuánto deseo sexual tienes en general) son cosas distintas. Hay personas demisexuales con mucho deseo y otras con poco, igual que en cualquier otra orientación.
- No es una elección ni una norma moral. Decidir esperar a conocer a alguien antes de tener sexo es una conducta; ser demisexual es cómo funciona tu atracción. Puedes ser demisexual y no tener ninguna regla sobre cuándo acostarte con alguien, y puedes tener esa regla sin ser demisexual.
- No es ser exigente ni simplemente «ir despacio». A mucha gente le gusta conocer antes a su pareja; eso es una preferencia. La diferencia es que, para una persona demisexual, sin vínculo no hay atracción sexual entre la que elegir.
- No es un trastorno. El DSM-5, el manual diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría, excluye expresamente del diagnóstico de deseo sexual hipoactivo a quien se identifica como asexual. Si algo de tu vida sexual te genera malestar, un profesional puede ayudarte, pero tu orientación no es el problema.
- No es lo mismo que la sapiosexualidad. Sentirte atraído por la inteligencia es una preferencia por un rasgo; la demisexualidad va del vínculo con una persona concreta, no de una cualidad que puedas detectar en un desconocido. Si te interesa esa otra etiqueta, tenemos una guía de apps para perfiles sapiosexuales.
La orientación romántica va por separado
Muchas personas del espectro asexual distinguen entre atracción sexual y atracción romántica. Puedes ser demisexual y heterorromántico, homorromántico, birromántico, panromántico o arromántico, entre otras combinaciones. También existe la demirromanticidad: la atracción romántica que solo aparece tras un vínculo. Tenerlo claro te ayuda a elegir app y a rellenar el perfil, porque no es lo mismo buscar pareja con un ritmo lento que buscar una amistad profunda sin expectativa de romance.
La demisexualidad describe cuándo aparece la atracción sexual, no cuánto sexo quieres ni qué valores tienes. Si lo explicas así, te ahorras la mitad de los malentendidos.
Por qué las apps de deslizar chocan con tu forma de sentir
Las apps de citas generalistas están diseñadas para decisiones rápidas: una foto grande, un nombre, una edad y un gesto para decir sí o no. Ese formato funciona para quien siente atracción primaria, porque la foto le da información útil. Para ti, esa misma foto casi no dice nada, y lo normal es acabar en una de estas dos situaciones: das «me gusta» a casi nadie porque nadie te atrae de entrada, o das «me gusta» por simpatía y terminas en conversaciones donde la otra persona espera una química que tú todavía no puedes sentir.
El problema de la foto primero
Cuando la decisión se toma por la imagen, el filtro que aplicas es artificial. Es fácil acabar deslizando por criterios que no son los tuyos («parece amable», «sale con un perro», «tiene buena luz») porque la app no te ofrece otra cosa. No es un fallo tuyo: la herramienta mide algo que tú no usas para elegir. La solución no pasa por forzarte a encontrar atractivo a alguien en una foto, sino por usar apps y ajustes que pongan el texto y la conversación por delante.
Lo que sí te sirve de una app
- Texto con peso: perfiles donde la gente escribe, no solo sube fotos.
- Conversación con gancho: formas de empezar a hablar a partir de algo concreto del perfil.
- Opciones de identidad: poder indicar tu orientación, o al menos describirla, y ocultarla si no quieres que se vea.
- Intención declarada: un campo para decir qué buscas (relación larga, amistad, todavía no lo sabes).
- Ritmo tolerado: que nada en la app te empuje a quedar antes de que te sientas preparado.
- Buen control de privacidad: bloqueo, denuncia, verificación de perfiles y ajustes de visibilidad.
Con estos seis criterios hemos ordenado las apps de la sección siguiente. No es un ranking por número de usuarios ni por precio: es cuánto te ayuda cada una a que el vínculo tenga tiempo de formarse. Si eres nuevo en esto, antes puedes repasar cómo funcionan las apps de citas.
Las apps que mejor encajan si eres demisexual
Una aclaración antes de empezar: las apps cambian funciones, nombres y planes de pago con frecuencia, a veces según el país. Lo que describimos aquí es su planteamiento general, a partir de la información pública de cada una; no hemos hecho pruebas propias ni recogido testimonios. Antes de pagar nada, comprueba en la ficha de la tienda de aplicaciones qué incluye tu versión.
OkCupid: la que mejor te deja decir quién eres
OkCupid es probablemente la opción más clara para una persona demisexual, por dos motivos. El primero es que su selector de orientación incluye demisexual entre las opciones, junto a asexual y otras orientaciones, así que puedes tener una etiqueta visible sin tener que explicarla en la bio. El segundo son sus preguntas: respondes a cuestiones sobre valores, estilo de vida, relaciones y sexo, marcas qué respuestas aceptarías en la otra persona y cuánto te importa cada tema, y la app calcula un porcentaje de compatibilidad a partir de ahí.
Para ti, ese sistema tiene una ventaja práctica: puedes responder con sinceridad a las preguntas sobre sexo y ritmo de las relaciones, y darles mucha importancia, de forma que la app te acerque a gente que no espera intimidad física rápida. Los perfiles, además, tienen espacio para textos largos, lo que te deja explicar tu forma de sentir con tus palabras.
Lo menos bueno: la app también tiene su parte de deslizamiento, algunas funciones van en planes de pago y la actividad varía mucho según la ciudad. En las ciudades grandes suele haber movimiento; en poblaciones pequeñas puede que veas pocos perfiles. Tienes el análisis completo en nuestra opinión sobre OkCupid.
Hinge: perfiles hechos para conversar
Hinge se presenta como la app «diseñada para ser borrada», y su diseño empuja hacia la conversación. Cada perfil combina fotos con prompts: frases que completas eligiendo entre una lista de temas (qué buscas, qué te hace reír, una opinión que defiendes...), y que también pueden grabarse con tu voz. En vez de dar un «me gusta» genérico, reaccionas a una foto o a una respuesta concreta y puedes añadir un comentario, así que la primera línea ya parte de algo que la otra persona ha escrito.
Tiene además un campo de intenciones (relación larga, algo corto, todavía averiguándolo...) y otro de tipo de relación, y un campo de sexualidad con una lista amplia de opciones que puedes decidir si se muestra o no en el perfil. Comprueba en tu versión si aparece la etiqueta demisexual; si no te convence cómo queda, un prompt bien escrito lo explica mejor que cualquier etiqueta.
Lo menos bueno: sigue siendo una app visual, con las fotos en primer plano, y nada te impide acumular muchos chats a la vez. Si prefieres pocas conversaciones largas, tendrás que poner tú el freno. Más detalles en nuestra opinión sobre Hinge.
Bumble BFF: empezar por la amistad
Para muchas personas demisexuales el camino más natural hacia una relación pasa por la amistad. Bumble tiene un modo pensado solo para hacer amigos, BFF, que en los últimos años se ha ido separando como app propia; según tu país y tu versión lo encontrarás dentro de Bumble o como aplicación independiente. La ventaja es evidente: nadie entra con expectativas románticas ni sexuales, y la relación puede crecer a su ritmo.
La honestidad aquí importa más que en ninguna otra app. BFF es para amistad, y usarla como app de citas encubierta es injusto con quien se apunta buscando amigos. Úsala para ampliar tu círculo y conocer gente con tus aficiones; si con el tiempo una amistad se convierte en otra cosa, que sea porque las dos personas lo quieren. Si te interesa esta vía, mira nuestra guía de apps para empezar como amigos y la opinión sobre Bumble.
Her y Taimi: apps LGBTQ+ con más opciones de identidad
Si además formas parte del colectivo LGBTQ+, las apps pensadas para él suelen ofrecer más opciones de identidad y un público más familiarizado con el espectro asexual. Her está orientada a mujeres lesbianas, bisexuales y queer y a personas no binarias; Taimi combina red social y citas para todo el colectivo. En ambas es más probable que la palabra «demisexual» no necesite explicación, aunque conviene comprobar qué opciones ofrece cada una en tu versión. Tienes sus análisis en Her y Taimi, y una visión general en apps de citas LGBT+.
Feeld: flexible con las etiquetas, pero con otro público
Feeld ofrece muchas opciones de género y sexualidad y una cultura abierta a hablar de límites, algo que puede resultarte cómodo. El matiz es su público: está muy orientada a la exploración, a las relaciones no monógamas y a los encuentros, así que buena parte de la gente llega con un ritmo muy distinto al tuyo. Puede encajar si eres demisexual y te interesan las relaciones abiertas o poliamorosas con vínculos fuertes; si buscas una relación pausada y monógama, lo normal es que te sobre. Más en la opinión sobre Feeld.
¿Y las apps solo para personas asexuales?
Existen webs y apps pequeñas pensadas para el espectro asexual. La idea es buena, pero en la práctica pueden tener poca actividad en España, cambiar de dueño o llevar tiempo sin actualizarse. Antes de registrarte en una, comprueba cuatro cosas: que haya actividad reciente (publicaciones, actualizaciones en la tienda de apps), que tenga una política de privacidad clara con una empresa identificable detrás, que no te pida pagar antes de ver si hay perfiles en tu zona y que no sea una «marca blanca» de una red de webs de nicho que comparten la misma base de usuarios. Si no cumple estas condiciones, estás mejor en OkCupid con tu orientación bien indicada. Nuestra guía de apps de citas para personas asexuales amplía este punto.
Tinder y las apps de deslizamiento rápido
No están prohibidas para ti; simplemente juegan en tu contra. Tinder tiene un campo de orientación con varias opciones y espacio para bio e intereses, pero su dinámica sigue siendo la foto y el gesto rápido. Si la usas, escribe una bio clara, filtra mucho y no te fuerces a dar «me gusta» por compromiso. Si tienes que elegir dónde invertir tu tiempo, empieza por las anteriores.
¿Merece la pena pagar?
Todas estas apps son gratuitas con opciones de pago. Para una persona demisexual, las funciones de pago más anunciadas (más «me gusta», ver a quién le has gustado, destacar tu perfil) suelen aportar poco, porque tu problema no es la cantidad de perfiles sino la calidad de la conversación. Prueba la versión gratuita unas semanas antes de decidir; si pagas, empieza por el periodo más corto, revisa si se renueva sola y cancela desde la tienda de aplicaciones, porque desinstalar la app no cancela la suscripción. Tienes más criterios en apps gratis frente a apps de pago.
Comparativa: qué ofrece cada app a una persona demisexual
La tabla resume el análisis anterior en términos cualitativos. No incluimos precios porque cambian a menudo y dependen del plan, la duración y la plataforma, ni número de usuarios, porque las apps no publican cifras fiables por país.
| App | Enfoque | Opciones de identidad | Espacio para escribir | Encaje con un ritmo lento | Mejor para |
|---|---|---|---|---|---|
| OkCupid | Citas con preguntas de compatibilidad | Incluye demisexual en la orientación | Alto: textos largos y muchas preguntas | Alto | Buscar pareja dejando clara tu orientación desde el principio |
| Hinge | Citas con prompts y comentarios | Campo de sexualidad amplio, que puedes ocultar | Medio-alto: prompts escritos y de voz | Alto, si pones tú el freno | Conversaciones que empiezan por algo concreto del perfil |
| Bumble BFF | Amistad | No es el foco: no es una app de citas | Medio | Muy alto: no hay expectativa romántica | Ampliar tu círculo y dejar que el vínculo surja |
| Her | Citas y comunidad para mujeres queer y personas no binarias | Amplias | Medio | Medio-alto | Personas LGBTQ+ que buscan un público familiarizado con el espectro ace |
| Taimi | Red social y citas LGBTQ+ | Amplias | Medio | Medio | Combinar comunidad y citas dentro del colectivo |
| Feeld | Exploración y no monogamia | Muy amplias | Medio | Bajo-medio | Personas demisexuales interesadas en relaciones abiertas |
| Tinder | Deslizamiento rápido | Campo de orientación | Bajo | Bajo | Solo como complemento, con una bio muy clara |
Si tuvieras que quedarte con una sola combinación, la más equilibrada suele ser OkCupid o Hinge para citas, más Bumble BFF si también quieres conocer gente sin presión. Dos apps bien cuidadas rinden más que cinco perfiles a medias.
Cómo escribir tu perfil si eres demisexual
Tu perfil hace el trabajo de filtro que la foto no puede hacer. Un buen perfil demisexual no es el que más explica, sino el que deja claro tu ritmo y ofrece temas para empezar a hablar.
Nombrarlo o describirlo
Tienes tres opciones, todas válidas:
- Usar la etiqueta en el campo de orientación si la app lo permite. Es rápido y atrae a quien ya la conoce, pero mucha gente no sabe qué significa.
- Describirlo sin etiqueta en la bio: «Necesito conocer bien a alguien antes de sentir atracción; si te va la conversación larga, escríbeme». Lo entiende cualquiera y te expone menos.
- Combinar las dos: la etiqueta en el campo y una frase en la bio que la traduzca.
Si todavía no lo tienes claro o prefieres guardarte ese dato, la segunda opción es la más prudente: dejas claro tu ritmo sin publicar tu orientación.
Frases de ejemplo para la bio y los prompts
Estos ejemplos los hemos redactado nosotros para que los adaptes a tu forma de hablar. No los copies tal cual: un perfil funciona cuando suena a ti.
- «Soy demisexual: la atracción me llega cuando ya hay confianza. Me encantan las conversaciones que se alargan y los planes sin prisa.»
- «Aquí busco a alguien con quien hablar de verdad. Si en unas semanas seguimos con ganas de contarnos cosas, quedamos.»
- «Lo que me atrae no se ve en una foto: cómo escuchas, qué te hace reír, lo que defiendes.»
- «Voy despacio y lo digo desde el principio para que nadie pierda el tiempo. Si te suena bien, cuéntame qué libro o serie te ha marcado este año.»
Fíjate en que todos terminan en una invitación concreta. Eso convierte tu explicación en un punto de partida y no en una advertencia.
Qué evitar
- Listas de lo que no quieres («nada de rollos», «abstenerse...»): transmiten desconfianza y no filtran mejor.
- Pedir perdón por tu ritmo. No es un defecto que tengas que compensar.
- Explicar la demisexualidad con un párrafo de manual. Con una frase basta; el resto, en la conversación.
- Bios vacías. Si no escribes, la otra persona solo tiene tus fotos, y ese es justo el terreno que menos te conviene.
Fotos que cuentan algo
Aunque tú no elijas por la imagen, la mayoría de la gente sí mira las fotos primero. Aprovéchalas para dar contexto: una foto haciendo algo que te gusta, otra con buena luz donde se te vea la cara, alguna que invite a preguntar. Evita las fotos con gafas de sol en todas, las de grupo donde no se sabe quién eres y las muy retocadas. Y no publiques imágenes que revelen dónde vives o trabajas.
Ajustes que conviene tocar
- Indica tu intención (relación larga, amistad, todavía no lo sabes) si la app tiene ese campo.
- Decide si tu orientación se muestra en el perfil o no.
- Activa la verificación de perfil si existe: da confianza y te ayuda a filtrar perfiles falsos.
- Revisa el radio de búsqueda: si vives en una ciudad pequeña, ampliarlo te dará más perfiles con texto entre los que elegir.
Si quieres ideas para romper el hielo, tienes una guía específica sobre qué escribir en una primera cita por app.
Cuándo contar que eres demisexual
No hay una respuesta correcta; hay la que te hace sentir seguro. Contarlo pronto ahorra tiempo y malentendidos; contarlo más tarde te protege si no quieres que tu orientación circule entre desconocidos. Esta tabla resume ventajas y riesgos de cada momento.
| Momento | Ventaja | Riesgo | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|---|
| En el perfil | Filtra desde el primer momento: quien te escribe ya lo sabe | Lo ven todos los usuarios, incluidas personas con prejuicios | Si te sientes cómodo con que sea visible y quieres ahorrar tiempo |
| En los primeros mensajes | Lo cuentas a alguien concreto que ya ha mostrado interés | Algunas conversaciones se cortan ahí | Cuando la charla va bien y ves que puede haber cita |
| Antes de la primera cita | Llegáis con las expectativas alineadas | Puede parecer una conversación seria demasiado pronto | Si la otra persona propone planes con carga romántica o sexual |
| Cuando surge el tema del ritmo o la intimidad | Lo explicas con contexto y con confianza ganada | Si has esperado mucho, la otra persona puede sorprenderse | Si prefieres proteger tu privacidad al máximo |
Cómo explicarlo en una frase
Una explicación sencilla funciona mejor que una clase teórica. Por ejemplo: «Soy demisexual: no siento atracción sexual por alguien hasta que tenemos un vínculo de confianza. Me gusta ir conociéndote sin prisa y ver qué surge». Si la otra persona pregunta, amplías; si no, ya has dicho lo importante.
Respuestas que puedes encontrarte
- Curiosidad sincera («No lo conocía, ¿cómo lo vives?»): buena señal. Contesta lo que te apetezca y nada más.
- Alivio («A mí tampoco me gusta ir rápido»): hay gente que agradece un ritmo lento, sea o no demisexual.
- Minimizar («Eso nos pasa a todos»): no suele haber mala intención, pero merece una aclaración: no se trata de preferir conocer a alguien, sino de que sin vínculo no hay atracción.
- Presión o reto («Seguro que conmigo es distinto»): señal de alarma. Alguien que se toma tu orientación como un desafío difícilmente va a respetar tus límites.
Contar tu orientación no te obliga a justificarla. Si alguien necesita que se la demuestres, esa persona ya te ha dado la información que necesitabas.
Ritmo, límites y citas sin presión
La parte difícil de las apps no es encontrar perfiles, sino mantener tu ritmo cuando la dinámica general va más deprisa. Estas pautas te ayudan a no perderlo.
Una conversación larga no es perder el tiempo
En la cultura de las apps se repite mucho el consejo de quedar pronto para que la conversación no se enfríe. Para ti puede ser justo al revés: la conversación es donde se forma el vínculo. Hablar varias semanas, pasar a una videollamada y después quedar es un camino perfectamente razonable. Lo que sí conviene es decirlo: «Me gusta hablar bastante antes de quedar, ¿te parece bien?». Así la otra persona no confunde tu calma con desinterés.
Planes de primera cita que no presionan
Elige planes en los que el centro sea la actividad o la conversación, no la tensión de «a ver si hay química»:
- Un café o un paseo por una zona concurrida, con una hora de fin clara.
- Una exposición, una librería o un mercado: siempre hay algo de lo que hablar.
- Una actividad compartida (un taller, una ruta fácil, un concierto de tarde) en la que los silencios no incomodan.
- Al principio, evita planes en casa, cenas largas con copas o escapadas de fin de semana: no tanto por peligro como porque traen expectativas implícitas.
Límites y consentimiento
Que en algún momento sientas atracción no significa que tengas que actuar en cuanto aparezca, ni que no puedas cambiar de opinión. El consentimiento es específico, se da en cada momento y se puede retirar. «Me apetece seguir conociéndote, pero no quiero nada físico todavía» es una frase completa. Si la otra persona reacciona con enfado, insistencia o chantaje emocional, no es un problema de comunicación: es una falta de respeto.
Si la otra persona no es demisexual
Una relación entre una persona demisexual y otra alosexual puede funcionar perfectamente. Lo que la hace funcionar es hablar de expectativas sin dramatismo: qué ritmo necesita cada uno, qué gestos de cariño os hacen sentir bien, cómo decir que no sin que el otro lo viva como un rechazo. Hay parejas que lo resuelven por su cuenta y otras que se apoyan en terapia de pareja o en un sexólogo con enfoque afirmativo. Ninguna de las dos opciones significa que algo vaya mal. Si buscas algo estable, echa un vistazo a nuestra guía de apps para una relación seria.
Cuándo tomarte un descanso
Si las apps te dejan con la sensación de que tienes que explicarte continuamente, o de que nadie encaja, tómate una pausa. Las apps son una herramienta más, no la única. Grupos de aficiones, voluntariado o comunidades del espectro asexual son lugares donde los vínculos se forman de manera más natural, que es justo lo que tú necesitas.
El ritmo lento no es un obstáculo que tengas que superar para gustar: es la condición en la que tú puedes sentir. Protegerlo forma parte de buscar pareja, no es un extra.
Seguridad y privacidad: tu orientación es un dato sensible
Indicar que eres demisexual en una app es compartir información sobre tu orientación sexual. Para el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) no es un dato cualquiera, y conviene que sepas qué implica.
Qué dice el RGPD
El artículo 9 del RGPD incluye los datos relativos a la vida sexual y a la orientación sexual entre las categorías especiales de datos, cuyo tratamiento está prohibido salvo excepciones concretas. La más habitual en una app de citas es tu consentimiento explícito. En la práctica, la app debe pedirte permiso claro para tratar ese dato, explicarte para qué lo usa y no compartirlo con terceros, como anunciantes, sin una base legal válida. Tienes derecho a acceder a tus datos, a rectificarlos y a pedir que se borren (derecho de supresión, artículo 17). Si una app no te responde, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
No es una preocupación teórica: en 2021 la autoridad noruega de protección de datos sancionó a Grindr por compartir datos de sus usuarios con empresas de publicidad sin un consentimiento válido. Es un buen recordatorio de que conviene leer qué compartes y con quién.
Ajustes de privacidad que conviene revisar
- Visibilidad de la orientación: decide si se muestra en el perfil o no.
- Conexión con redes sociales: evita vincular Instagram u otras cuentas si no quieres que te puedan identificar fuera de la app.
- Ubicación: revisa qué distancia se muestra y retira el permiso de ubicación cuando no uses la app.
- Consentimientos de publicidad: en la configuración de privacidad suele haber opciones para limitar el uso de tus datos con fines publicitarios.
- Borrado real: desinstalar la app no borra tu cuenta. Si dejas de usarla, elimina la cuenta desde la configuración.
Seguridad en la primera cita
- Haz una videollamada antes de quedar: confirma que la persona es quien dice ser.
- Queda en un sitio público y ve por tus propios medios.
- Cuéntale a alguien de confianza dónde vas y con quién; el propio móvil te permite compartir la ubicación en tiempo real.
- No compartas tu dirección, tu lugar de trabajo ni tu apellido completo hasta que haya confianza.
- Si algo no te encaja durante la cita, vete. No debes explicaciones.
Estafas y perfiles falsos
Las estafas románticas se aprovechan precisamente de las conversaciones largas y de la conexión emocional: crean un vínculo por chat para después pedir dinero. Por eso te conviene conocer sus señales: la persona evita las videollamadas, propone pronto salir de la app a WhatsApp o Telegram, cuenta una historia con urgencia económica o te habla de inversiones. Nunca envíes dinero ni datos bancarios a alguien a quien no conoces en persona. Tienes todas las señales explicadas en nuestra guía sobre estafas y catfishing en apps de citas. Si sufres una estafa, denúnciala ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o la policía autonómica que corresponda, y avisa a la app.
Recursos comunitarios reales
Encontrar a otras personas del espectro asexual ayuda a ponerle palabras a lo que sientes y, a veces, también a conocer gente con tu mismo ritmo. Estos recursos existen y puedes comprobarlos tú mismo:
- AVEN (Asexual Visibility and Education Network): la comunidad asexual en línea más conocida, fundada en 2001. Tiene información básica y foros donde se habla de demisexualidad, relaciones y citas. Su web es asexuality.org; buena parte del contenido está en inglés.
- Día Internacional de la Asexualidad (6 de abril) y Ace Week (última semana completa de octubre): dos fechas en las que colectivos y redes sociales organizan actividades y publican materiales divulgativos. Son un buen momento para descubrir grupos cercanos.
- Colectivos LGTBI+ de tu ciudad o comunidad autónoma: muchos incluyen el espectro asexual en sus actividades, grupos de apoyo o espacios de encuentro. Pregunta directamente, porque la acogida varía de un colectivo a otro.
- Libros de referencia (en inglés): Ace, de Angela Chen (2020), sobre lo que la asexualidad revela del deseo y las relaciones, y The Invisible Orientation, de Julie Sondra Decker (2014), una introducción clara al espectro asexual.
- Profesionales con enfoque afirmativo: si quieres hablar de tu orientación, de una relación o de un malestar con tu vida sexual, busca un psicólogo o sexólogo que conozca el espectro asexual. Puedes preguntar en la primera consulta cómo trabaja con personas ace; un buen profesional no intentará «corregir» tu orientación.
Evita los grupos o servicios que prometen «curar» o «despertar» tu sexualidad, y desconfía de cualquier web que te pida datos personales o dinero para acceder a una comunidad. Para temas de pareja más amplios, tienes nuestra sección de relaciones y la de bienestar íntimo.