Por qué tus primeros mensajes en Tinder fracasan
Mira, te voy a ser honesto: muchos mensajes fracasan antes de escribirlos. No es por falta de ingenio. Es porque se repiten los mismos errores de siempre, una y otra vez.
El primero, y el más letal, es el mensaje genérico. "Hola, ¿qué tal?" o "Hola guapa" funcionan exactamente igual que si le escribieras a cien personas: porque lo haces. Se nota en el tono. Y por eso tu mensaje se pierde entre muchos otros idénticos.
Luego está el intento de humor forzado. Ese chiste que te pareció brillante a las once de la noche, pero que por escrito suena a monólogo ensayado. Las frases de ligar de manual del tipo "¿Eres wifi? Porque siento una conexión contigo" son el ejemplo clásico: circulan en memes desde hace años, así que no dicen nada de ti y casi siempre se leen como plantilla.
Los errores que te sabotean
Las preguntas aburridas son otra plaga. "¿De dónde eres?", "¿A qué te dedicas?", "¿Qué tal tu día?" No son preguntas malas en sí. El problema es que son las que recibe de casi todo el mundo, y probablemente ya las ha contestado muchas veces. Estás pidiendo que haga el mismo trabajo conversacional que hizo con el anterior.
Y luego está el contexto. Aquí es donde más se falla. No lees su perfil. No ves que tiene un gato en la foto principal, o que menciona que le encanta viajar, o que está estudiando algo específico. Ignoras todo eso y mandas tu guion universal. Eso es lo que mata tus opciones.
La personalidad también importa más que la originalidad pura. Una frase sencilla con tu tono real, con algo que solo tú dirías de esa forma, suele funcionar mejor que una línea de apertura perfecta pero plana. Porque tú no eres un robot que copia y pega. ¿O sí?
Abridores directos que funcionan sin ser agresivos
La diferencia entre un mensaje directo que funciona y uno que incomoda está en tres cosas: la especificidad, el respeto y la brevedad. No se trata de ser frío ni de andar con rodeos. Se trata de decir lo que piensas sin pretender ser algo que no eres.
Un ejemplo de cómo se ve en la práctica: si su perfil dice que trabaja en diseño gráfico, "Vi que trabajas en diseño gráfico. ¿Cuál es el proyecto del que estás más orgullosa?" tiene mucho más recorrido que un piropo. Pregunta por algo real, no por su cuerpo ni por si "cree en el destino", y demuestra que has leído su perfil. Eso pesa más que cualquier frase ingeniosa.
Estos abridores van al grano. Úsalos como base y adapta según lo que veas en su perfil:
Para perfiles deportistas
- "Esa foto de trail running te la has currado. ¿De qué zona eres?"
- "Veo que haces crossfit. ¿Cuánto tiempo llevas o acabas de empezar?"
- "¿Corres para desconectar o para competir?"
Para perfiles artísticos o creativos
- "Esa foto parece sacada de una película. ¿La hiciste tú o fue casualidad?"
- "¿Qué tipo de música te obsesiona últimamente?"
- "Tus fotos dan la sensación de que tienes gusto. ¿De verdad o es cosa de los filtros?"
Para perfiles profesionales
- "Veo que trabajas en marketing. ¿Qué es lo que más te aburre del sector?"
- "¿Tu trabajo te deja tiempo para cosas que te importan de verdad?"
- "Abogada, ¿eh? Supongo que tienes historias de clientes que desmontan cualquier serie de Netflix."
La clave aquí es que no preguntes por cosas genéricas. No digas "¿Qué tal tu día?" a las 8 de la mañana. No abras con un comentario sobre su físico si lo que quieres es una relación. Y desde luego, no copies y pegues el mismo mensaje a veinte personas.
Muéstrale que has invertido treinta segundos en leer quién es. Eso es lo que separa los matches que se quedan en nada de las conversaciones reales. ¿Cuánto tiempo inviertes tú antes de escribir, honestamente?
Humor sin intentarlo: frases que generan risa real
El humor en Tinder tiene una regla de oro: cuanto menos se nota el esfuerzo, mejor. No hablamos de chistes preparados ni de esas bromas que suenan ensayadas delante del espejo. Hablamos de observaciones absurdas, de esa risa que sale porque reconoces algo verdad en lo que acaba de escribir alguien.
Un ejemplo de este tono: ante un perfil que dice "me encanta viajar", algo como "Yo también viajo mucho, aunque casi siempre desde el sofá" tiene más gancho que un chiste preparado. No es humor forzado: es autoironía, el tipo de broma que dice "yo también tengo mis contradicciones" y deja la puerta abierta a que te conteste con las suyas.
Este es el estilo que encaja:
Observaciones absurdas del perfil
No hagas un análisis psicológico de su foto. En su lugar, señala algo raro, incongruente o gracioso que ves. Si tiene un gato en todas las fotos: "Veo que hiciste un álbum de fotos pero accidentalmente todas salieron con un gato en el fondo". Si dice que le encanta el deporte pero la foto es en el sofá: "Entiendo, el deporte mental cuenta".
La clave es que no te burlas de la persona. Te ríes de la situación. Hay diferencia.
Autoironía: tu mejor aliada
Ríete de ti mismo primero. "Tengo que advertirte: soy el tipo de persona que dice 'luego te llamo' y se olvida durante tres meses". O: "Mi especialidad es arruinar conversaciones con silencios incómodos, así que espera eso".
La autoironía desactiva defensas. Dices la verdad sobre ti de forma tan descarada que se vuelve divertida. Y eso genera confianza rápido.
Referencias que resuenen sin ser obvias
Evita las referencias a películas taquilleras que vio todo el mundo hace cinco años. Busca algo más lateral. Un meme que todavía funciona. Una frase de una serie que ambos probablemente visteis. Una observación sobre cómo funciona realmente Tinder que todos saben pero nadie dice en voz alta.
¿Sabes por qué el humor sin intención funciona mejor que el humor calculado? Porque se siente como conversación real, no como un número de circo. Y en una app donde abundan los abridores genéricos, eso es oro.
¿Quieres más contexto antes de tu primer mensaje? Echa un vistazo a nuestra sección de aplicaciones de citas, donde repasamos cómo funciona cada app.
Piropos que no suenan a acoso callejero
La diferencia entre un halago que funciona y uno que te mete directo en el grupo de los pesados de Tinder es más simple de lo que parece: lo creíble frente a lo copiado y pegado.
Lo malo es que es muy probable que ya lo haya leído otras veces. Tú lo sabes. Ella lo sabe. Es un bucle de falsedad que mata cualquier conexión antes de que empiece.
Lo que funciona es distinto. Funciona porque es específico. Funciona porque muestra que la viste de verdad, no que simplemente deslizaste hacia la derecha.
Elogios que generan respuesta
- Sobre su estilo: "Tu forma de combinar colores en esa foto es rara, pero me gusta. Parece que tienes opinión sobre las cosas". Ves el detalle, comentas sin ser meloso.
- Sobre su vibe: "La energía de tu perfil es la de alguien que no se aburre fácil". Hablas de lo que transmite, no de cómo se ve.
- Sobre su inteligencia: "Alguien que cita a Bukowski en la bio tiene que ser interesante de verdad. ¿De qué va contigo?". Reconoces que lee, que piensa, que tiene referencias.
Mira cómo darle la vuelta a un mensaje genérico. Primero: "Veo que te encanta viajar. Yo también. ¿Cuál es tu próximo destino?". Suena a lo de siempre, ¿verdad? Ahora añade: "Aunque apuesto a que no viajas para hacer las mismas fotos que todo el mundo. ¿Qué es lo raro que buscas en cada sitio?". De repente, el halago no es sobre su físico ni sobre lo que hace. Es sobre cómo lo hace. Es sobre su forma de pensar.
La regla de oro: si tu halago podría aplicarse a cualquier persona con los ojos cerrados, bórralo. Si es tan específico que solo encaja con ella, vas por buen camino.
Otro detalle que muchos olvidan: un buen halago no necesita pedir perdón. No hace falta el "espero no ofenderte" si lo que dices es respetuoso; y si sientes que necesitas esa coletilla, probablemente el mensaje sobra. Tienes una opinión sobre algo que viste en su perfil y la compartes con naturalidad. Eso es atractivo.
¿Quieres saber el secreto? Los mejores halagos van un paso más allá del físico porque demuestran que tienes criterio. Y el criterio suele pesar más que la adulación cuando alguien duda entre responderte o dejar tu mensaje en visto.
Si quieres más ideas sobre cómo romper el hielo con estilo en aplicaciones de citas, aquí tienes una guía completa sobre las mejores apps para ligar con enfoques distintos para cada plataforma.
Abridores basados en su perfil (el arma secreta)
Mucha gente dispara el mismo mensaje a diez perfiles diferentes. "Hola guapa" aquí, "¿Qué tal?" allá. Y luego se pregunta por qué nadie responde. Leer un perfil de verdad ya te pone por delante de quien manda lo mismo a todo el mundo.
Empieza por las fotos. No solo mires si te atrae. Busca pistas: ¿hay viajes? ¿deporte? ¿mascotas? ¿está rodeada de amigos o prefiere fotos sola? Luego la bio y lo que haya rellenado del perfil. Ahí está el oro. Si dice "amo los viajes", "trabajo en marketing" o "soy de Barcelona", tienes munición.
La fórmula que funciona
Toma una frase base y personalízala. Por ejemplo, en lugar de "Hola", prueba esto:
- Foto de viaje visible: "Vi que estuviste en Bali. ¿Fue por placer o escapada de estrés laboral? Porque la cara de la tercera foto dice mucho."
- Menciona deporte o hobby: "No veo a muchas chicas que practiquen escalada. ¿Es de esas cosas que empezaste por probar o ya eras de aventuras antes?"
- Bio con sentido del humor: Si dice algo como "sarcástica de nacimiento", responde: "Veo que el sarcasmo es tu primer idioma. Bien, porque el mío también, así que esto puede ser peligroso."
- Sin bio clara, pero buenas fotos: "Las fotos son buenas, pero tu bio es un misterio. ¿Eres de las que prefiere que la descubran o simplemente no sabías qué escribir?"
Dos ejemplos para adaptar
Si tiene una foto en un concierto, en lugar de "Me encanta ese grupo" prueba algo como: "Espera, ¿esa foto es de un concierto de verdad o de la primera fila de tu imaginación? Necesito saber si tienes buen gusto o solo buena suerte con las entradas." Sirve como plantilla porque demuestra que has mirado, añade un punto de humor y deja una pregunta fácil de contestar.
Otro: si su bio dice algo como "Psicóloga, obsesionada con el café", mejor que "¿Cuántas tazas al día?" es algo con un giro: "Psicóloga + café = alguien que entiende muy bien cómo funciona el estrés. ¿Diagnóstico profesional o autodiagnóstico?"
Lo que NO hacer
No copies y pegues. No hagas preguntas genéricas que se responden con una palabra. No finjas interés en cosas que no te importan. Si odia el fútbol y tú vives para el Real Madrid, no digas que también. Eso se nota a kilómetros.
La pregunta real es: ¿cuánto tiempo inviertes en leer un perfil antes de escribir? Si es menos de treinta segundos, es tiempo perdido. Treinta segundos de lectura te ahorran diez intercambios de mensajes genéricos.
Resumen: qué abridor elegir según el perfil
| Tipo de perfil | Tipo de abridor | Ejemplo para adaptar | Qué evitar |
|---|---|---|---|
| Fotos de viaje | Pregunta concreta sobre el sitio o el viaje | "¿Fue por placer o escapada de estrés laboral?" | "¿Te gusta viajar?" |
| Deporte o afición visible | Curiosidad por cómo empezó | "¿Empezaste por probar o ya eras de aventuras?" | Fingir que tú también lo practicas |
| Bio con humor | Seguirle el juego con el mismo registro | "El sarcasmo también es mi primer idioma" | Responder en serio a una broma |
| Bio profesional | Pregunta sobre su trabajo con un giro | "¿Qué es lo que más te aburre del sector?" | "¿A qué te dedicas?" (ya lo pone) |
| Perfil casi vacío | Pregunta abierta que invite a contar algo | "¿Qué es lo último que hiciste sin pensarlo dos veces?" | Preguntar por datos que no ha querido poner |
¿Quieres profundizar en cómo optimizar tu estrategia desde el perfil hasta el match? Tenemos una guía sobre cómo preparar tu perfil de Tinder que te puede dar perspectiva del otro lado de la pantalla.
Frases para romper el hielo cuando el perfil es minimalista
Te encuentras con un perfil que parece sacado de un videojuego en modo difícil: una foto, sin bio, sin intereses visibles. Mucha gente ve eso y manda un "hola" genérico o directamente pasa. Tú no. Aquí es donde la estrategia marca la diferencia entre desaparecer en su bandeja de entrada o darle algo a lo que contestar.
El truco está en hacer preguntas abiertas que inviten a responder con algo más que un monosílabo. Pero sin parecer que estés desesperado por validación. Hay un equilibrio delicado entre el interés genuino y la dignidad.
Qué NO hacer
Primero, descarta lo obvio. "¿Qué tal estás?" o "¿De dónde eres?" son preguntas que seguramente ya ha leído muchas veces. Con un perfil vacío, esas cosas no generan nada. Tampoco hagas preguntas sobre cosas que no existen: si no hay bio, no le preguntes por su trabajo o sus viajes. Eso es forzado y se nota.
Estrategia: preguntas que invitan a contar historias
Trabaja con lo que tienes. Si hay una sola foto, úsala. Pero no de forma literal. No digas "en esa foto se te ve muy guapa". Eso es piropo de acera.
En su lugar, pregunta cosas que disparen historias:
- "¿Esa foto tiene pinta de ser de un viaje o es simplemente un buen día de iluminación?"
- "¿Eres más de planes espontáneos o de tenerlo todo calculado?"
- "¿Qué es lo último que hiciste sin pensarlo dos veces?"
Estas preguntas encajan porque no dependen de su biografía. Valen para cualquier persona. Y abren puertas.
Otra opción para perfiles vacíos es comentar el propio vacío con humor y sin reproche: "Tengo una teoría: quien no rellena el perfil o tiene mucho que contar o prefiere que le sorprendan. ¿Cuál es tu caso?". Da pie a una respuesta larga sin exigirla, y si la otra persona no quiere entrar al juego, no pasa nada.
El equilibrio: interés sin necesidad
La clave es que tu mensaje no suene a súplica. Una pregunta abierta pero desenfadada suena así: "Supongo que habrá algo que te trae por aquí, ¿qué es?". No es "por favor, responde". Es "me interesa, pero tranquila si no".
La dignidad en Tinder pasa por no sobreactuar. No dejes que tu primer mensaje sea un intento de impresionar. Hazlo un comentario. Una observación. Una invitación a que la otra persona también participe en algo que parece interesante.
Con los perfiles más vacíos, lo que más sentido tiene es hablar como a un ser humano normal y no como a un reto que resolver. Si alguien ha decidido contar poco, respeta ese ritmo.
Mensajes que funcionan después del primer intercambio
Acabas de recibir una respuesta. Bien. Ahora viene lo difícil: mantener viva la conversación sin parecer que tienes prisa por quedar ni por llevarla a otro terreno en tres mensajes.
Muchas conversaciones en Tinder se apagan en los primeros intercambios. No porque la gente sea desinteresada, sino porque se dejan de hacer preguntas de verdad. Te pones a soltar monólogos sobre ti, haces preguntas cerradas que se contestan con sí o no, o peor aún: desapareces tres días y luego vuelves con un "hola, ¿qué tal?".
Tu objetivo ahora es diferente. No se trata de impresionar más, sino de descubrir si hay algo interesante debajo. Las mejores conversaciones nacen cuando haces preguntas que invitan a la otra persona a pensar.
Preguntas que generan respuestas largas
- Evita: "¿Qué tal el fin de semana?" Usa: "¿Hiciste algo el fin de semana que te haya hecho cambiar de opinión sobre algo?"
- Evita: "¿Te gusta viajar?" Usa: "¿Cuál es el peor viaje que has hecho y por qué fue tan malo que es divertido recordarlo?"
- Evita: "¿A qué te dedicas?" Usa: "¿Hay algo de tu trabajo que no contarías en una cena de familia?"
La diferencia es clara: las preguntas abiertas que incluyen un giro inesperado o un poco de humor generan conversación real. No estás buscando información; estás buscando ver cómo piensa esa persona.
Una pregunta del tipo "¿Cuál es tu opinión impopular más fuerte sobre películas?" da mucho juego: invita a defender una postura, y defender una postura genera ida y vuelta. Si la conversación fluye, es un buen momento para proponer seguir el debate en persona.
Cuándo pasar al número o la cita
No esperes a que la conversación sea perfecta. Eso no existe. Si tras unos cuantos intercambios con ganas por las dos partes hay química, propón algo concreto y fácil de aceptar o rechazar. Mejor que un solemne "¿Te gustaría que nos viéramos?" es algo natural: "Esto merece una cerveza. ¿Te apetece esta semana?"
Si la respuesta es un no, un "prefiero seguir hablando por aquí" o un silencio, respétalo sin insistir. Cada persona tiene su ritmo, y quedar debe apetecer a las dos partes.
Alargar el chat indefinidamente tampoco ayuda: hay conversaciones que duran semanas sin llegar a nada. Eso no es conexión; es procrastinación.
Si tarda mucho en responder cada vez y sus respuestas son de una línea mientras tú escribes párrafos, es probable que no haya suficiente interés. Muévete.
¿Quieres saber qué app encaja mejor con tu forma de conversar? Aquí tienes nuestro ranking de las mejores apps de citas en España.
Errores que arruinan el juego incluso con buenos abridores
Tienes el mensaje perfecto. La frase brilla. Pero aun así, desaparece. ¿Sabes por qué? Porque lo que mata una conversación en Tinder no es siempre el qué dices, sino cómo lo dices y qué haces después.
Te lo digo claro: un buen abridor puede naufragar por detalles tontos. Vamos a los errores que arruinan tu juego incluso cuando empiezas fuerte.
El muro de texto que nadie va a leer
Escribir demasiado es el clásico. Mandas un muro de texto en el primer mensaje y lo que llega es una notificación kilométrica. Parece que necesitas convencer a toda costa, y eso huele a desesperación.
Mira: en Tinder la gente puede tener varios chats abiertos a la vez. Tu mensaje compite con eso. Si ocupa más de dos o tres líneas, sobra. El primer mensaje tiene que ser breve, con chispa y que invite a responder. Punto.
Preguntar por Instagram o TikTok en el primer intercambio
Es un error frecuente. Abres bien, te responde, y sueltas: "¿Tienes Instagram?". Parece que no te interesa la persona, sino verificar que existe. O peor: que buscas seguidores.
Ya estáis hablando en Tinder. ¿Para qué otra red social tan pronto? Demuestra que la conversación contigo merece la pena antes de cambiar de plataforma. Eso viene después, cuando las dos partes lo quieran. Y ten en cuenta que dar tu usuario de otras redes a un desconocido también le da acceso a mucha información sobre ti.
Ignorar las señales claras de desinterés
Esta es la que duele. Responde con monosílabos. O con un "jajaja" que no va a ningún lado. O tarda días. Tú insistes. Mandas otro mensaje. Y otro. Te convences de que "solo necesita un empujón".
No. Te está diciendo que no sin decirlo. Cuando alguien tiene interés, se nota: responde, hace preguntas, lleva también la conversación. Si no pasa eso, acéptalo y pasa página. Insistir incomoda y no respeta la respuesta que ya te ha dado.
La falta de personalidad después del primer mensaje
Abres con algo que funciona. Te contesta. Y luego... ¿qué? Caes en preguntas genéricas: "¿Qué tal tu día?", "¿De dónde eres?". Eso deshace todo lo que construiste.
Mantén el tono. Si abriste con humor, sigue siendo divertido. Si fuiste directo, mantén esa confianza. La coherencia es lo que genera química, no el cambio de registro en cada mensaje.
Halagos en exceso demasiado pronto
Te responde algo normal. Y tú: "Eres increíble", "Me encanta tu sentido del humor". Tras dos mensajes. Suena a exceso y pierde credibilidad, porque todavía no la conoces. Guarda los halagos para cuando tengan base en algo que te haya contado.
Sé genuino, sí. Pero también ten criterio. Di lo que piensas sin estar buscando aprobación. La gente respeta eso.
¿Ves la diferencia? No es que tus abridores sean malos. Es que lo que pasa después lo define todo. Por eso en nuestra sección de apps de citas encontrarás guías completas, no solo frases sueltas. La conversación es un baile, y lo bonito es que las dos partes marquen el ritmo.
Cómo saber si tu apertura funcionó (y qué hacer después)
Aquí viene lo que nadie te cuenta: mandar un buen mensaje es solo una parte del trabajo. Lo que pasa después es donde se decide si esa conversación muere en tres mensajes o evoluciona hacia algo real.
Tu apertura no es buena o mala en abstracto, sino según cómo responda la otra persona. Y eso puedes leerlo bastante bien si sabes dónde mirar.
Señales de que tu mensaje funcionó
Empecemos por lo obvio: si recibes una respuesta con más de una frase, has tocado algo. No es garantía de nada, pero indica que tu mensaje le hizo gracia o le despertó la curiosidad suficiente como para escribir algo con ganas.
Mira también qué te devuelve. Si te hace una pregunta sobre ti, buena señal: quiere seguir la conversación, no solo ser cortés. Por ejemplo, si le escribes sobre una afición de su perfil (las motos, la escalada, un viaje) y te responde contándote más y preguntando por ti, vas en la dirección correcta.
Los emojis y las risas también hablan. Un "jajaja" con algo detrás, una broma de vuelta o un emoji que acompaña una respuesta larga suelen indicar que está a gusto.
Cuándo sabes que algo no va
Los mensajes de una línea sin pregunta son tu alarma. "Jaja sí" o "Parece interesante" son respuestas que mueren solas. No hay enganche, solo educación. Aquí tienes dos opciones: cambiar de enfoque con ese match o simplemente aceptar que no hay química y pasar a otra conversación.
El tiempo de respuesta también cuenta, pero con matices: tardar no siempre es desinterés (trabajo, cansancio, pocas ganas de mirar la app). Si además las respuestas son cortas y nunca pregunta nada, calibra tu inversión emocional en esa conversación. No te obsesiones mirando el reloj.
Ajusta sobre la marcha
Si ves que tus abridores basados en el perfil te dan mejores conversaciones que el humor genérico, pues listo: enfócate en eso. Si las preguntas directas generan más conversación que los halagos, adelante. Lo que observes en tus propias conversaciones es mejor brújula que cualquier lista, esta incluida.
Una cosa más: no esperes a que la conversación muera para cambiar de rumbo. Si lleváis unos cuantos mensajes y solo habláis de cosas superficiales, introduce algo con un poco más de peso. Pregunta qué le trae por la app, qué busca, qué le importa. Eso os ayuda a los dos a ver si buscáis lo mismo.
¿Quieres profundizar en qué tipo de abridores encajan mejor en cada contexto? En nuestra guía de apps de citas encontrarás cómo funciona cada plataforma y cómo adaptar tu estrategia según dónde estés.
Respeto, consentimiento y seguridad al escribir en Tinder
Ninguna frase compensa un mensaje que incomoda. Antes de pensar en ser ingenioso, ten claras unas reglas básicas que protegen a la otra persona y también a ti.
Consentimiento y límites
- Nada de contenido sexual ni fotos íntimas no pedidas. Enviar algo así sin que la otra persona lo haya buscado es una forma de acoso y va contra las normas de la app.
- Un no es un no. Un rechazo, un silencio o que deshaga el match son respuestas. No insistas, no pidas explicaciones y no busques a esa persona en otras redes.
- Respeta su ritmo. Pasar a WhatsApp, compartir fotos o quedar son decisiones de las dos partes, no pasos que se ganan por insistir.
Herramientas de seguridad que ofrece Tinder
Según su página oficial de funciones de seguridad (en inglés), Tinder incluye varias herramientas útiles:
- "Are You Sure?": si la app detecta que un mensaje que vas a enviar puede ser inapropiado, te avisa para que lo repienses antes de mandarlo.
- "Does This Bother You?": si recibes un mensaje que puede ser ofensivo, la app te ofrece marcarlo o reportarlo.
- Deshacer match, bloquear y reportar: desde cada conversación puedes deshacer el match, bloquear o reportar. Al deshacer el match, ninguno de los dos puede volver a ver ni enviar mensajes, y aun así puedes reportar a esa persona después.
- Verificación de foto: con un vídeo selfie la app comprueba que eres la persona de tus fotos y te da una insignia de perfil verificado.
- Avisos al compartir datos de contacto: si la app detecta que estás compartiendo tu contacto en un chat, puede mostrarte un aviso con consejos de seguridad para cuando quedes en persona.
Estafas románticas: señales de alarma
Detrás de algunos matches hay perfiles falsos que buscan dinero. Desconfía si la otra persona tiene mucha prisa por sacar la conversación de la app, evita siempre la videollamada, te declara su amor en pocos días o acaba contando una urgencia (un viaje, una aduana, un familiar enfermo) que se arregla con dinero. También si te habla de inversiones o criptomonedas "seguras". Nunca envíes dinero, códigos ni datos bancarios a alguien a quien no conoces en persona.
Si sospechas de un perfil, repórtalo en la app. Para dudas o si ya has sido víctima, puedes llamar gratis al 017, la línea de ayuda en ciberseguridad de INCIBE (confidencial, de 8 a 23 h todos los días, también por WhatsApp en el 900 116 117), y denunciar ante la Policía Nacional o la Guardia Civil. En una emergencia, llama al 112. Tienes más señales y casos en nuestra guía sobre estafas y catfishing en apps de citas.
Una buena frase abre la conversación; el respeto es lo que hace que alguien quiera seguirla.